La madera es el material de terminación que más calidez aporta al entorno de una piscina. Su textura natural, su temperatura táctil agradable bajo el sol y su aspecto visual orgánico hacen que las zonas de piscina con tarimas y elementos de madera sean especialmente atractivas y confortables. Sin embargo, no toda la madera es adecuada para el entorno húmedo, con exposición a productos químicos y radiación UV que rodea a una piscina. Elegir la especie correcta y mantenerla adecuadamente son las claves para que la madera dure décadas en buen estado.
Maderas tropicales duras: las más adecuadas
Las maderas tropicales duras son la opción de mayor calidad y durabilidad para el entorno de piscinas. Su alta densidad y el alto contenido en aceites naturales les dan una resistencia excepcional a la humedad, los hongos y los insectos xilófagos sin necesidad de tratamientos intensivos.
Teca (Tectona grandis)
La teca es la reina de las maderas de exterior. De origen asiático (principalmente Tailandia, Indonesia y Myanmar), tiene un aspecto dorado con vetas pronunciadas, muy alta resistencia natural a la humedad y una densidad de 630-720 kg/m³. Sin tratamiento envejece a un gris plateado elegante; con aceite de teca aplicado una vez al año mantiene su color dorado original. Se usa en tarimas de piscina, muebles de exterior, bordes de vaso y cualquier elemento que vaya a estar en contacto permanente con la humedad. Es la madera más cara, pero también la más duradera.
Iroko
El iroko (Chlorophora excelsa) es una madera de África occidental con propiedades muy similares a la teca pero a un precio considerablemente menor. Densidad de 640-720 kg/m³, buena resistencia a la humedad y durabilidad natural clase 1-2. Su aspecto es algo más veteado y menos uniforme que la teca. Es una excelente alternativa a la teca para quien busca las mismas propiedades a menor coste.
Cumaru (Dipteryx odorata)
El cumaru es una madera brasileña de densidad muy alta (1.000-1.100 kg/m³), con una dureza excepcional y resistencia natural clase 1. Su color es marrón dorado con vetas oscuras. Es más dura que la teca y el iroko, lo que la hace más resistente al desgaste por pisoteo. Se usa mucho en tarimas de piscina y decks de exterior. Requiere pretaladrado para el atornillado, dado su dureza.
Bangkirai (Shorea laevis)
El bangkirai es una madera del sudeste asiático (Indonesia, Malasia) de densidad elevada (870-1.010 kg/m³) y buena resistencia natural. Su color es beige-marrón y su aspecto más liso que el iroko. Es la más económica de las tropicales duras de calidad y la más usada en tarimas de piscina por su relación calidad-precio. Requiere aceitado periódico para mantener su aspecto.
Composite de madera-plástico (WPC)
El WPC (Wood Plastic Composite) es un material fabricado con fibra de madera (generalmente reciclada) y plástico (polietileno o PVC). Imita el aspecto de la madera natural pero con propiedades mejoradas para el exterior:
- No necesita pintura, barniz ni aceite periódico.
- No se astilla, raja ni deforma por la humedad.
- Resistente a los productos del agua de piscina (cloro, pH variable).
- Vida útil de 15-25 años con garantía de marca.
- Se limpia con agua y jabón neutro.
Su principal desventaja es que su aspecto no es idéntico al de la madera natural: los veteados de los WPC de calidad se han mejorado mucho, pero un ojo experimentado sigue distinguiéndolo de la madera real. El WPC también se calienta algo más que la madera natural bajo el sol directo.
Maderas nacionales: menor adecuación sin tratamiento
Las maderas nacionales (pino, roble, castaño) tienen menor resistencia natural a la humedad y los hongos que las tropicales. Para usarse en el entorno de piscinas necesitan impregnación a vacío con productos conservantes y mantenimiento frecuente. El pino tratado en autoclave es la alternativa más económica, pero su resistencia no se aproxima a la de las tropicales y su aspecto estético es menos atractivo.
Usos de la madera en el entorno de la piscina
- Tarima del andén: la tarima de listones sobre rastreles es el uso más habitual. Se instala sobre una estructura de perfiles de aluminio o de la propia madera tratada.
- Borde del vaso: los copetes o cantos del vaso en madera dan un acabado muy elegante, aunque requieren mayor atención al detalle en la instalación para garantizar la estanqueidad.
- Plataformas y decks elevados: zonas de estar elevadas sobre el nivel del andén, conectadas por escalones, que extienden el espacio habitable de la zona de piscina.
- Muebles de exterior: tumbonas, mesas, sillas y elementos decorativos de madera coordinados con la tarima del andén.
- Pérgolas y estructuras: las pérgolas de madera crean zonas de sombra y definen el espacio de estar junto a la piscina.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que aceitar la tarima de teca junto a la piscina?
La teca junto a una piscina debe aceitarse una o dos veces al año para mantener su color dorado original: una vez al inicio de la temporada (primavera) y otra a mitad de temporada si la madera lo requiere. Si se prefiere dejar que la teca envejezca a su color gris natural, no es necesario aceitar, aunque sí conviene limpiarla con un producto específico para madera exterior para eliminar suciedad y algas. El aceitado de una tarima de 20 m² lleva 1-2 horas y el producto cuesta 30-60 €.
¿La madera de piscina se daña con el cloro del agua?
Las salpicaduras habituales de agua de piscina con concentraciones normales de cloro (1-3 ppm) no dañan la madera tropical tratada o sin tratar. Lo que sí puede afectar a la madera es la inmersión prolongada o el contacto con agua de muy alto cloro. Si se realizan tratamientos de choque (cloro muy elevado), es conveniente aclarar con agua limpia las zonas de madera que puedan haber recibido salpicaduras directas. En general, la madera tropical junto a una piscina bien mantenida no presenta problemas por el cloro.
¿Cuánto cuesta instalar una tarima de teca o WPC alrededor de una piscina de 8×4 m?
Para un andén perimetral de 1,5 m alrededor de una piscina de 8×4 m (aproximadamente 45-50 m² de tarima), el coste orientativo es: teca de primera calidad 4.000-8.000 €, iroko o cumaru 2.500-5.000 €, WPC de buena marca 2.000-4.000 €. Estos precios incluyen la estructura de soporte (rastreles), los materiales y la instalación. La variación depende de la complejidad del trabajo (escalones, cambios de nivel) y del precio de la mano de obra en la zona.
Conclusión
La madera es el material de terminación que más calidez y naturalidad aporta al entorno de la piscina. Las maderas tropicales duras (teca, iroko, cumaru, bangkirai) son la opción de mayor calidad y durabilidad; los composites WPC son la alternativa de menor mantenimiento. En ambos casos, la instalación correcta (con estructura de soporte adecuada y ventilación bajo la tarima) es tan importante como la calidad del material para garantizar la durabilidad a largo plazo. Una tarima de teca bien instalada y mantenida puede durar 25-40 años en perfecto estado junto a una piscina.




