El recoge hojas —también llamado «cazamariposas» o simplemente red de piscina— es probablemente el accesorio más básico y más usado de cualquier instalación acuática. Es también el que más se subestima: muchos propietarios lo usan mal o con menos frecuencia de la necesaria, y luego se preguntan por qué el agua se vuelve verde tan rápido en verano.
La explicación es simple: cada hoja, insecto o pétalo que cae en el agua aporta materia orgánica que consume cloro, favorece el crecimiento de algas y enturbia el agua. Un recoge hojas usado a diario reduce el trabajo del sistema de filtración y puede marcar la diferencia entre una piscina que se mantiene sola y una que requiere intervenciones químicas constantes.
Por qué usar el recoge hojas con regularidad
El agua de piscina tiene una capacidad limitada para descomponer materia orgánica antes de que el cloro se agote y las bacterias y algas tomen ventaja. Cada vez que dejas una hoja en el agua durante horas, ese proceso de descomposición consume cloro activo y libera nutrientes que alimentan a las algas.
La frecuencia ideal depende del entorno: si tienes árboles cerca de la piscina, especialmente en otoño, el recoge hojas puede necesitarse a diario. En verano con poca vegetación cercana, dos o tres veces por semana puede ser suficiente. La regla práctica: si ves hojas o impurezas en la superficie, recógelas antes de que se hundan.
Tipos de recoge hojas
Recoge hojas plano
Es el modelo más básico: una red plana montada en un marco rectangular o ovalado que se pasa por la superficie del agua para recoger las impurezas. Funciona bien cuando hay poca cantidad de hojas y suciedad ligera.
Ventajas: ligero, fácil de manejar, económico (desde 8-15 €).
Inconvenientes: poca capacidad; con mucha suciedad hay que vaciarlo frecuentemente, y puede perder parte de lo recogido al sacarlo del agua si no se hace con cuidado.
Recoge hojas de bolsa o saco
En vez de red plana, tiene una bolsa de malla profunda (10-15 cm) que retiene mayor volumen de impurezas. Permite recoger más hojas en cada pasada sin tener que vaciarlo tan a menudo. Es el preferido para piscinas rodeadas de vegetación o en otoño.
Ventajas: mayor capacidad, retiene mejor las impurezas al sacar del agua, más versátil.
Inconvenientes: algo más pesado y menos manejable que el plano, precio ligeramente superior (15-35 €).
Recoge hojas de fondo
Similar al de superficie pero diseñado para pasarlo por el fondo y las paredes del vaso. En realidad es más un «limpiafondos manual de red» que un recoge hojas propiamente dicho, útil para recoger arena, tierra o impurezas pesadas sin usar el sistema de aspiración.
El mango telescópico: imprescindible
Sin mango extensible, el recoge hojas solo llega a la zona perimetral de la piscina. Para cubrir toda la superficie es imprescindible un mango telescópico, que se extiende desde unos 2,4 m hasta 4-6 m en los modelos para piscinas grandes.
Los mangos de aluminio son los más ligeros y resistentes. Los de fibra de vidrio son algo más caros pero se doblan menos con el peso. Evita los de plástico barato: se doblan con el uso y hacen el recoge hojas inmanejable.
Muchos mangos telescópicos son compatibles con varios accesorios: recoge hojas, cabezal limpiafondos, cepillo de pared. Comprar el kit completo suele ser más económico que comprar cada pieza por separado.
Cuándo usar el recoge hojas vs. el cobertor
El recoge hojas es la solución activa para limpiar impurezas que ya están en el agua. El cobertor es la solución pasiva para evitar que entren. Ambos se complementan:
- Si la piscina no se usa durante varios días (fin de semana fuera, vacaciones cortas): cobertor.
- En uso diario con vegetación cercana: recoge hojas cada mañana antes del baño.
- En otoño con caída intensa de hojas: cobertor de noche, recoge hojas de mañana.
Lo que no te dicen en la ferretería: usar el cobertor de invierno solo unas semanas después de cerrar la temporada puede crear problemas. Las hojas que caen encima del cobertor se acumulan y sus jugos se filtran al agua. En otoño, mejor recoger hojas frecuentemente que dejar el cobertor semanas sin revisarlo.
Mantenimiento del recoge hojas
- Después de cada uso: sacude y enjuaga con agua del grifo para eliminar los restos de suciedad y el cloro residual.
- Secado y almacenamiento: guarda en lugar fresco y con sombra. La exposición directa al sol deteriora la red de nylon rápidamente.
- Revisión de la red: si aparecen agujeros, la eficacia cae drásticamente. Las redes de recambio son baratas (5-10 €) y fáciles de sustituir.
Preguntas frecuentes
¿Con qué frecuencia hay que usar el recoge hojas?
Depende del entorno. Con árboles cerca, idealmente a diario o cada dos días. Sin vegetación cercana y con poco uso, 2-3 veces por semana. La señal de que necesitas usarlo: impurezas visibles flotando. Cuanto antes se recogen, menos materia orgánica entra al agua y menos cloro se consume.
¿Es mejor el recoge hojas plano o el de bolsa?
Para uso general con poca suciedad, el plano es suficiente y más manejable. Si tienes árboles cerca o necesitas recoger mucho volumen de hojas (especialmente en otoño), el de bolsa es claramente superior: retiene más material y no lo pierdes al sacar la red del agua. La diferencia de precio es pequeña (10-20 €).
¿El recoge hojas puede reemplazar al skimmer?
No. El skimmer funciona de forma continua mientras la bomba está en marcha, recogiendo constantemente las impurezas de la superficie. El recoge hojas es una herramienta manual que usas cuando ya hay suciedad visible. Son complementarios: el skimmer hace el trabajo continuo de fondo; el recoge hojas se usa para limpiezas adicionales o para recoger impurezas grandes que el skimmer no captura.
¿Cuánto cuesta un buen recoge hojas?
Un recoge hojas de calidad correcta (malla resistente, marco sólido) cuesta entre 15 y 35 €. El mango telescópico de aluminio añade entre 20 y 50 € dependiendo de la longitud. Los kits completos (recoge hojas + cepillo de pared + mango) rondan los 40-80 € y suelen ser mejor inversión que comprar las piezas por separado.
¿La red del recoge hojas se puede lavar en la lavadora?
Mejor no. Las redes de nylon para piscina no están diseñadas para lavadora y el calor puede deformar el material. Lo correcto es enjuagarlas con agua fría del grifo después de cada uso, agitarlas para eliminar los restos y dejarlas secar al aire (pero no bajo el sol directo prolongado, que deteriora el nylon).
Conclusión
El recoge hojas es el accesorio más económico y más usado de cualquier piscina. Usarlo con regularidad —antes de que las impurezas se hundan al fondo— reduce el trabajo del sistema de filtración, el consumo de cloro y la frecuencia de aparición de algas. Es una de esas tareas de mantenimiento que llevan 5 minutos y marcan una diferencia notable en la calidad del agua.




