Puntos clave:
- La línea de flotación acumula aceites, cosméticos y sarro: límpiala semanalmente con limpiador específico.
- El purge o limpieza de cañerías (con producto específico antes de vaciar) es esencial cada 3–4 meses para eliminar el biofilm interior.
- Los jets se limpian desde dentro con un bastoncillo y vinagre para disolver el sarro de los orificios.
En mi trabajo atendiendo jacuzzis de clientes en la Costa Brava, lo que más me sorprende es cuántas personas nunca han limpiado las cañerías interiores de su jacuzzi. Los jets del jacuzzi son cañerías de plástico que acumulan biofilm con cada uso: el agua caliente, los cosméticos, los aceites corporales y los residuos del desinfectante crean un entorno perfecto para el desarrollo de bacterias como Pseudomonas aeruginosa o Legionella en las tuberías. La limpieza del interior del jacuzzi no basta: hay que limpiar también lo que no se ve.
Limpieza exterior e interior del vaso
Línea de flotación: con el jacuzzi lleno y sin bañistas, limpia la franja de la pared a la altura del agua con un limpiador específico para spa y una esponja no abrasiva. Es donde se acumulan aceites, cremas y sarro. Hazlo semanalmente. Superficie del vaso (cada cambio de agua): con el jacuzzi vacío, aplica un limpiador de spa en toda la superficie, espera 5 minutos y frota con esponja. Enjuaga a fondo. No uses productos abrasivos en superficies acrílicas. Cubierta: limpia la parte superior e inferior de la cubierta cada 2–4 semanas con jabón suave y acondicionador para cubrimientos de vinilo.
Limpieza de filtros
El cartucho filtrante es el componente que más atención requiere. Enjuaga con manguera semanalmente. Mensualmente, sumérgelo durante 12 horas en una solución de limpiador de filtros de spa (diferentes a los de piscina: formulados sin espuma y para cartuchos de polipropileno). Deja que el cartucho se seque completamente antes de devolverte al jacuzzi si tienes un repuesto. Los cartuchos deben sustituirse cada 12–18 meses aunque parezcan en buen estado: las fibras de polipropileno se saturan y ya no pueden filtrar eficientemente.
El purge: la limpieza invisible
El purge o spa purge es la limpieza de las cañerías internas que alimentan los jets. Añade un producto de purge (específico para spa, basado en enzimas y detergentes) al agua del jacuzzi con los jets a plena potencia durante 20–30 minutos. Verás cómo sale por los jets espuma marrón o verde: es el biofilm y los residuos acumulados en las cañerías internas. Luego vacía inmediatamente y limpia el vaso. Este proceso debe hacerse cada 3–4 meses, justo antes de cada cambio de agua.
Artículos relacionados: Mantenimiento del jacuzzi · Espuma en el jacuzzi
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar lejía doméstica para limpiar el jacuzzi vacío?
No es lo recomendable. La lejía doméstica puede dañar las superficies acrílicas y los sellos de goma de los jets si se usa en concentraciones altas. Para la limpieza del vaso vacío, usa siempre limpiadores específicos para spa o una solución muy diluida de ácido cítrico (natural, no daña el acrílico y elimina el sarro efectivamente).
¿Con qué frecuencia hay que limpiar los jets?
Los orificios de los jets se calcifican con el agua dura. Si el agua de tu zona tiene alta dureza, puede ser necesario limpiarlos cada 2–3 meses. Para limpiar sin desmontar: introduce un bastoncillo empapado en vinagre blanco en cada orificio y gira. Para una limpieza más profunda, desmonta la cabeza del jet (muchos son de bayoneta, se giran y sacan) y sumérgela en vinagre diluido durante 1 hora.
¿El biofilm en los jets es peligroso?
Puede serlo. El biofilm en las cañerías de los jets es un entorno protegido donde bacterias como Legionella pneumophila pueden proliferar protegidas del desinfectante. Los brotes de «enfermedad del legionario» asociados a spas y jacuzzis públicos están documentados en literatura médica. En uso doméstico el riesgo es mucho menor, pero el purge regular es la mejor prevención.
