Con el vaso vacío tienes acceso a todo el interior de la piscina de una forma que no es posible cuando está llena. Es el momento de limpiar en profundidad las superficies, revisar el estado del revestimiento, reparar cualquier grieta o deterioro y poner a punto el sistema hidráulico. Una limpieza bien hecha con el vaso vacío puede equivaler a varias temporadas de mantenimiento correcto.
Esperar a que el vaso esté seco
No hay que esperar a que esté completamente seco para empezar a limpiar —de hecho, algunas superficies (hormigón sin revestimiento, gresite) se limpian mejor con algo de humedad. Pero sí conviene que haya drenado todo el agua libre antes de empezar para trabajar con comodidad y para que los productos de limpieza no estén diluidos en exceso por el agua residual.
Si queda una pequeña capa de agua en el punto más bajo del vaso (lo habitual sin bomba sumergible que apure el vaciado), retirarla con una fregona o con la bomba sumergible antes de empezar.
Limpieza de paredes y fondo
Gresite y azulejo
El gresite y los azulejos acumulan principalmente dos tipos de depósitos: cal (incrustación blanca-grisácea en las juntas y en la línea de flotación) y manchas orgánicas (verde-marrón de algas muertas, manchas de hierro del agua).
- Cal y depósitos calcáreos: aplicar un desincrustante ácido (ácido clorhídrico diluido al 5-10%, o productos específicos para piscinas) sobre las zonas afectadas, dejar actuar según las instrucciones y cepillar con cepillo de cerda rígida. Aclarar con agua abundante. No usar en superficies de mármol o caliza que reaccionan con los ácidos.
- Manchas orgánicas y de algas: cepillado enérgico seguido de aplicación de lejía diluida (hipoclorito sódico) o limpiador específico para piscinas. Dejar actuar 10-15 minutos y aclarar.
Liner (revestimiento de PVC)
El liner es el material más delicado. No usar cepillos de cerda dura ni productos abrasivos que rayan el material. Tampoco ácidos concentrados que degradan el PVC.
Para la limpieza del liner: esponja suave o cepillo de nylon con productos específicos para liner (limpiaores neutros o ligeramente alcalinos). La línea de flotación del liner acumula una franja de grasa y suciedad que requiere un limpiador específico para línea de flotación. Frotar con suavidad y aclarar bien.
Hormigón pintado
Cepillo de cerda media o dura. Para eliminar las eflorescencias blancas (calcificaciones que emergen de la masa del hormigón), desincrustante ácido diluido. Revisar el estado de la pintura: si hay zonas descascarilladas o ampollas, lijar, preparar y repintar con pintura específica para piscinas antes de llenar.
La línea de flotación: la zona más difícil
La línea de flotación (la banda en la pared del vaso a la altura del nivel del agua) acumula el anillo más resistente de suciedad: una mezcla de cremas solares, grasas corporales, cal precipitada y partículas orgánicas que forma una capa muy adherida. Es la zona que más trabajo requiere en la limpieza del vaso vacío.
Productos efectivos para la línea de flotación: limpiadores específicos en spray o en pasta que se aplican directamente sobre la mancha, se dejan actuar y se frotan con esponja o estropajo no abrasivo. Los limpiadores de base alcalina son más eficaces con las grasas; los ácidos, con los depósitos de cal. A veces hay que usar ambos en dos pasadas.
Revisión e inspección del vaso
Con el vaso limpio y seco, es el momento de la inspección:
- Grietas en el vaso: recorrer todo el perímetro del fondo y las paredes buscando fisuras. Las grietas superficiales (de contracción, sin profundidad) pueden sellarse con sellante específico para piscinas. Las grietas estructurales requieren reparación más seria, posiblemente con inyección de resina epoxídica o reconstrucción de la zona.
- Sellados en bocas de skimmer, retornos y desagüe: comprobar que el sellado perimetral de todos los accesorios hidráulicos está en buen estado. Un sellado deteriorado es un punto de fuga potencial.
- Estado del revestimiento: en piscinas con liner, buscar roturas o despegues. En piscinas de gresite, verificar que no hay teselas sueltas o juntas abiertas. En pintadas, el estado de la pintura.
Preparación del sistema hidráulico
Antes de llenar:
- Limpiar el filtro a fondo con producto limpiador o sustituir la arena si lleva más de 5-7 años.
- Revisar el estado de la bomba: limpiar el prefiltro, verificar que el cierre mecánico no pierde agua.
- Comprobar que todas las válvulas abren y cierran correctamente.
- Si se han purificado las tuberías para el invierno, verificar que los tapones están retirados y las conexiones están bien apretadas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar lejía doméstica para limpiar el vaso?
La lejía doméstica (hipoclorito sódico) es eficaz para eliminar manchas de algas y bacterias en superficies de gresite u hormigón, diluida en agua. Pero tiene limitaciones: no es eficaz contra los depósitos de cal (que requieren ácido) y puede deteriorar el liner con uso continuado. Evita también mezclar lejía con otros productos de limpieza ácidos: la reacción genera gases peligrosos.
¿Hay que tratar el revestimiento con algún producto protector?
En piscinas de hormigón pintado, aplicar un sellante o impermeabilizante específico para piscinas cada 3-5 años prolonga la vida de la pintura y reduce la porosidad del hormigón. En piscinas de gresite, rejuntar las zonas donde la lechada esté desgastada o agrietada con lechada específica para piscinas (resistente al cloro y al agua). El liner no requiere tratamiento protector adicional.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para llenar tras la limpieza?
Para la mayoría de productos de limpieza (desincrustantes, limpiadores alcalinos), un aclarado a fondo con agua y dejar drenar es suficiente antes de llenar. Si se ha aplicado pintura o sellante, respetar el tiempo de secado indicado por el fabricante, que puede ser de 24-72 horas. Llenar antes de que el producto esté completamente seco puede comprometer la adherencia.
Conclusión
La limpieza del vaso vacío es el mejor mantenimiento preventivo que se puede hacer en una piscina. Las superficies limpias, las grietas selladas y el sistema hidráulico revisado son la base de una temporada sin problemas. El tiempo invertido en esta fase se traduce en menos intervenciones durante los meses de uso y en una mayor durabilidad del revestimiento y los equipos.




