La resistencia química es una de las propiedades técnicas más importantes de cualquier material destinado al interior del vaso de una piscina. El agua de piscina no es agua neutra: contiene agentes desinfectantes (cloro, bromo, cobre), correctores de pH (ácido clorhídrico, sosa cáustica, bicarbonato), algicidas y otros productos que forman un entorno químicamente agresivo para los materiales en contacto permanente. Un revestimiento con buena resistencia química mantiene su aspecto, su adherencia y su integridad durante décadas; uno con resistencia insuficiente puede deteriorarse en pocos años.
Agentes químicos en el agua de piscina
Para entender qué tipo de resistencia química se necesita, hay que conocer qué productos contiene el agua de piscina:
Cloro y sus derivados
El cloro es el desinfectante más usado en piscinas. Se añade en forma de hipoclorito sódico (lejía de piscina), tricloroisocianurato sódico (pastillas), o gas cloro (en instalaciones grandes). En el agua produce ácido hipocloroso (HOCl) e iones hipoclorito (OCl⁻), que son los agentes desinfectantes activos. Estos compuestos son oxidantes que pueden atacar materiales orgánicos (pigmentos de colores, plásticos) y algunos morteros de baja calidad. La concentración habitual en piscinas residenciales es 1-3 ppm de cloro libre.
Corrección de pH: ácidos y álcalis
El pH del agua de piscina se mantiene entre 7,2 y 7,8. Para corregir un pH demasiado alto se añade ácido (clorhídrico o sulfúrico en concentración diluida); para corregir un pH bajo se añade bicarbonato sódico, carbonato sódico o sosa cáustica. En piscinas con mantenimiento deficiente, el pH puede oscilar entre 6 y 9,5. Tanto los ácidos como los álcalis en estas concentraciones son agresivos para ciertos materiales.
Algicidas y otros productos
Los algicidas (generalmente a base de sales cuaternarias de amonio o sulfato de cobre) se usan de forma preventiva o curativa contra las algas. El floculante (sulfato de aluminio) precipita las partículas en suspensión. Estos productos en concentraciones habituales tienen efectos sobre los revestimientos menores que el cloro y el pH, pero en concentraciones elevadas (tratamientos de choque) pueden afectar a algunos materiales.
Resistencia química de los distintos materiales
Gresite de vidrio
El vidrio es uno de los materiales más resistentes químicamente. El gresite de vidrio vitrificado es prácticamente inerte a todos los agentes del agua de piscina en las concentraciones habituales: ni el cloro, ni los ácidos, ni los álcalis en las concentraciones de piscina lo atacan de forma apreciable. Es el material con mejor resistencia química disponible para revestimientos de piscina. Su único punto débil es el mortero de las juntas: si las juntas se hacen con mortero de cemento de baja calidad, el mortero puede deteriorarse antes que las propias teselas.
Gres porcelánico
El gres porcelánico de baja absorción tiene también una resistencia química muy buena. La norma EN 122 clasifica los azulejos en categorías de resistencia a ácidos (U1-U4A) y álcalis (UN, UA, UHA): para piscinas se requieren categorías A o AA. Los azulejos de gres porcelánico de calidad cumplen fácilmente este requisito. Al igual que el gresite, el punto más débil son las juntas.
Morteros de juntas: epoxi vs cemento
La diferencia entre el mortero epoxi y el mortero de cemento para las juntas del revestimiento es crítica en piscinas. El mortero de cemento es atacado por los ácidos del agua de piscina: a pH bajo crónico, el mortero se disuelve gradualmente, las juntas se abren y el revestimiento pierde adherencia. El mortero epoxi de dos componentes es prácticamente inerte a todos los agentes del agua de piscina y tiene una durabilidad muy superior. El coste del mortero epoxi es mayor (2-4 veces el del cemento), pero en juntas de revestimiento de piscina es la inversión adecuada.
Liner de PVC
El PVC plastificado de los liners tiene buena resistencia al cloro y a los productos de piscina en concentraciones normales. Los problemas del liner por productos químicos se producen principalmente por: concentraciones muy elevadas de cloro (tratamientos de choque frecuentes sin diluir bien), pH crónico muy ácido (inferior a 6,5) y uso de algicidas a base de cobre en concentraciones altas. Los liners de calidad media-alta tienen aditivos que mejoran su resistencia química y UV.
Pinturas para piscinas
Las pinturas epoxi para piscinas tienen buena resistencia química a los productos de piscina en concentraciones normales, pero son las más vulnerables a los tratamientos agresivos (choque de cloro muy elevado) y al pH crónico fuera de rango. Las pinturas de clorocaucho tienen menor resistencia química que las epoxi. En cualquier caso, la resistencia química de una pintura es siempre menor que la de un revestimiento cerámico o de vidrio.
Mantenimiento del agua y durabilidad del revestimiento
Aunque el material sea resistente, el mantenimiento adecuado del agua es el factor que más influye en la durabilidad del revestimiento:
- pH fuera de rango crónico: el mayor agresor químico del revestimiento. pH por debajo de 7,0 de forma crónica ataca el mortero de juntas y puede afectar a algunos revestimientos; pH por encima de 8,0 de forma crónica favorece la aparición de sarro calcáreo y dificulta la limpieza.
- Cloro en exceso crónico: niveles de cloro libre superiores a 5-10 ppm de forma habitual pueden afectar a los colores de los liners y dañar los morteros de juntas de cemento.
- Sarro calcáreo: en aguas muy duras (alto contenido en calcio), el sarro se deposita en el revestimiento. No deteriora el material pero es estéticamente negativo y más difícil de eliminar en superficies rugosas.
Preguntas frecuentes
¿El cloro del agua de piscina puede decolorar el gresite?
El gresite de vidrio vitrificado de calidad no se decolora por el cloro en concentraciones de piscina (1-5 ppm). El color del gresite de vidrio es intrínseco al material vitrificado y no es atacable por el cloro en esas concentraciones. Lo que sí puede afectar al color son las manchas de manganeso (agua marronácea por exceso de permanganato) o el hierro disuelto. En gresite de menor calidad o con acabado no completamente vitrificado, el cloro a muy alta concentración puede afectar a los pigmentos superficiales, pero es poco frecuente con mantenimiento normal.
¿Es necesario usar mortero epoxi en todas las juntas del revestimiento?
Para la máxima durabilidad, sí. El mortero epoxi es especialmente importante en: las juntas del suelo del vaso (zona de pisoteo y mayor acumulación de productos), las juntas de los escalones, el desagüe perimetral y las zonas próximas a los skimmers y boquillas de retorno (zonas de mayor turbulencia del agua). Para las paredes del vaso por encima del nivel de agua, el mortero de cemento de buena calidad puede ser suficiente si el mantenimiento del agua es correcto. Pero en una instalación nueva donde el coste adicional del epoxi es pequeño respecto al total, usarlo en todo el vaso es la elección más prudente.
¿Los algicidas de sulfato de cobre dañan el revestimiento?
El sulfato de cobre en las concentraciones usadas como algicida (0,1-0,5 ppm) no daña el gresite ni los azulejos de gres porcelánico. En concentraciones muy altas (tratamientos de choque agresivos con sulfato de cobre) puede depositar manchas verdes o azules en las juntas y en zonas porosas del revestimiento que son difíciles de eliminar. Los liners blancos o de colores claros pueden mancharse de azul-verde por el cobre en suspensión si el producto no se disuelve bien antes de verterlo en el agua. La práctica correcta es diluir el algicida de cobre en un cubo de agua antes de verterlo con la bomba en marcha.
Conclusión
La resistencia química del revestimiento de la piscina es determinante para su durabilidad. Los materiales de vidrio y cerámica porcelánica tienen resistencia química excelente y son prácticamente inertes a los productos del agua de piscina en concentraciones normales. El punto más débil en los revestimientos cerámicos son las juntas: usar mortero epoxi en lugar de cemento es una inversión pequeña que multiplica la durabilidad de las juntas. El mantenimiento correcto del agua —especialmente el pH en el rango 7,2-7,8— es el complemento indispensable de cualquier revestimiento de calidad para garantizar su durabilidad a largo plazo.




