Problemas y diagnostico

El clorador salino no produce cloro: causas y solución

Resumen rápido

Un clorador salino que no produce cloro es frustrante porque el equipo parece funcionar: la bomba trabaja, el panel está encendido. Las causas más frecuentes son simples: sal insuficiente, célula calcificada o temperatura del agua demasiado baja. Esta guía te lleva por el diagnóstico paso a paso.

Puntos clave:

  • La causa más frecuente es la sal insuficiente: la mayoría de sistemas necesitan 3–5 g/L. Comprueba siempre el nivel de sal primero.
  • La célula calcificada es la segunda causa más habitual: limpia con ácido diluido cada temporada.
  • Los cloradores tienen protección de temperatura: por debajo de 10–12°C se apagan automáticamente. Normal en invierno.

El caso más llamativo que recuerdo de un clorador que «no funcionaba» fue en 2023: un sistema Hayward instalado hacía solo 8 meses que marcaba «No flow» y el cloro libre en el agua era cero. El propietario pensó que estaba defectuoso. Cuando tomé el agua y medí la salinidad: 1,5 g/L. El sistema requería 4 g/L mínimo para producir cloro. Habían llenado la piscina dos veces para compensar la evaporación sin reponer la sal perdida. La solución fue añadir 150 kg de sal de cloración. El clorador empezó a producir cloro en 2 horas.

Las 4 causas más comunes

1. Sal insuficiente (causa más frecuente): cada clorador tiene un rango de salinidad óptimo, generalmente entre 3.000 y 5.000 ppm (3–5 g/L). Por debajo del mínimo, la célula no puede electrolizar suficiente cloruro sódico. Mide la salinidad con un medidor específico (económico: menos de 20 euros) y no confíes en la lectura del panel del clorador si sospechas un problema. 2. Célula calcificada: los depósitos de calcio en los electrodos reducen la superficie activa y la producción de cloro. Señales: la célula parece «cubierta de costra» cuando la desmontamos, el panel puede mostrar error de célula o baja producción. Limpieza con ácido muriático muy diluido (5–10%) durante 15 minutos. 3. Temperatura del agua por debajo del umbral: la mayoría de cloradores tienen protección automática que detiene la producción cuando el agua baja de 10–12°C. Es una función de protección, no un fallo. 4. Célula gastada al final de su vida útil: las células electrolíticas duran entre 5 y 10 años dependiendo de la calidad y el mantenimiento. Una célula gastada ya no puede electrolizar eficientemente aunque todos los demás parámetros sean correctos.

Limpieza de la célula

Desmonta la célula (apaga el sistema antes). Prepara una solución de ácido muriático al 10% en un cubo de plástico (1 parte de ácido + 9 partes de agua, siempre ácido al agua nunca al revés). Sumerge la célula durante 15–20 minutos, moviéndola ocasionalmente. Enjuaga abundantemente con agua limpia. Inspecciona visualmente: los electrodos deben verse limpios y metálicos. Si quedan depósitos, repite el proceso. Vuelve a instalar y pon el sistema en marcha. Limpia la célula al inicio de cada temporada como mantenimiento preventivo.

Cuándo sustituir la célula

Si después de limpiar la célula y con la sal en rango correcto el clorador sigue sin producir cloro (o produce mucho menos que antes), es probable que la célula esté al final de su vida útil. Muchos paneles modernos incluyen un contador de horas de la célula que te avisa cuando se acerca al final. Una célula nueva cuesta entre 200 y 600 euros dependiendo del modelo y la marca.

Preguntas frecuentes

¿Cuánta sal necesita una piscina con clorador salino?

La mayoría de sistemas trabajan óptimamente entre 3.000 y 5.000 ppm de salinidad (3–5 g/L). Para una piscina de 50.000 litros, esto equivale a 150–250 kg de sal de cloración al inicio. El nivel baja gradualmente por evaporación y retrolavados, por lo que hay que reponer sal (sin cloro) periódicamente. Al inicio de temporada, mide siempre la salinidad antes de poner en marcha el clorador.

¿La sal de la piscina es diferente a la sal de cocina?

No significativamente en composición química (ambas son cloruro sódico, NaCl), pero sí en pureza y granulometría. La sal de cloración está diseñada para disolverse uniformemente en agua y tiene pureza mínima del 99,5%. La sal de cocina puede funcionar en emergencias pero puede contener aditivos antiaglomerantes (ferrocianiuro sódico) que no son convenientes para la célula electrolítica. Usa siempre sal específica para piscinas.

¿El clorador salino necesita cloro adicional?

En condiciones normales, no. Un clorador salino bien dimensionado y funcionando correctamente genera suficiente cloro para mantener la piscina. Sin embargo, en olas de calor extremas, después de uso muy intensivo o durante la apertura de temporada, puede ser necesario un apoyo puntual con hipoclorito externo. El clorador salino es la fuente principal, no la única herramienta.

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